La edición de Conectando mundos para el curso 2009-2010 se centra en migraciones y desarrollo de los pueblos, desde una perspectiva humana y una concepción de ciudadanía global, abordando las causas y las consecuencias que tiene el proceso de migrar en la vida de las personas y en su entorno, y planteándonos qué actitudes y compromisos debemos asumir, a nivel personal y colectivo, para contribuir a la construcción de una sociedad abierta, diversa y solidaria, basada en el respeto recíproco entre personas de distintas procedencias.
En Argentina, las golondrinas son los trabajadores temporeros que, soñando con una vida mejor, vuelan hacia ella cada verano para hacer las cosechas. Las migraciones son un fenómeno que ha existido siempre a lo largo de la historia. Hoy, prácticamente, no hay países que se encuentren fuera de cualquier circuito migratorio, y cada vez hay más países que son simultáneamente territorio de origen, tránsito y acogida de migraciones.
Sabemos que las condiciones de vida de las personas, en distintos lugares del planeta, son extremamente diferentes. Mientras una gran parte de la población mundial lucha por la supervivencia, la otra parte lucha por no perder sus privilegios, conseguidos a costa de otros seres humanos. A causa de esta lógica, se erigen fronteras invisibles que no permiten que todos y todas tengamos unas condiciones de vida digna que nos permitan satisfacer nuestras necesidades básicas. Las migraciones son, pues, una consecuencia lógica, de este ilógico e injusto modelo social y económico que rige el mundo en el que vivimos.
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Pero la ilógica y la injusticia no acaban ahí. Mientras abrimos cada vez más las fronteras a la libre circulación de bienes y capitales económicos, las cerramos más a la libre circulación de las personas. Y no sólo cerramos fronteras (y las hacemos más infranqueables con la construcción de muros), sino también mentalidades: a través de tópicos y prejuicios, reforzados por los medios de comunicación de masas, a través de miedos a la diferencia y de la construcción del “diferente” como enemigo, a través de la concepción de la identidad como algo único y excluyente y a través de la homogeneización cultural.
Frente a ello, queremos trabajar en la creación de un espacio común donde respetarnos y enriquecernos mutuamente, de igualdad de deberes y derechos, acercamiento y acogida, interculturalidad, riqueza de la “diferencia” y la diversidad.
Por eso, invitamos a las y los participantes de Conectando mundos a volar con las golondrinas para reflexionar sobre los procesos migratorios y su relación con el desarrollo, con los puntos de vista que aportemos desde los distintos países.
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